miércoles, abril 05, 2006

Drogas

No bebo alcohol ni fumo, nunca arme un porro ni vi merca o una pepa. Sin embargo, en el último año, por prescrpción médica he conocido una media docena de drogas de las que ser venden en la farmacia.
Empecé con Lorazepam, un ansiolítico medio anacrónico que me daba unas ganas bárbaras de dormir la siesta todas las tardes pero -hay que reconocerlo- me liberó de otros síntomas.
Lo mas interesante de esta droga era que, cada tantos días, sentía una inexplicable tranquilidad. Una paz injustificable.
A lo mejor por eso guardo una cajita...

1 comments:

Fernando dijo...

"la paz injustificable"
buen título para un libro
o un locutorio.....
ya mismo te linkeo