jueves, septiembre 10, 2009

Diego Armando Judas

El Diego y la pelota en una sociedad maravillosa

La historia, muchas veces no hace justicia con los gestos de los hombres. El ejemplo paradigmático es la figura de Judas, quien ha jugado un lugar fundamental en la génesis de una de las religiones mas conocidas de la humanidad.

Mientras todo el resto de los apóstoles estaba dispuesto a sacrificar la vida por Jesús, sólo Judas fue capaz de pagar con su alma y el desprecio de generaciones venideras el precio del movimiento necesario para convertir a su líder en un mártir que captura en carne propia las culpas de toda la humanidad o, al menos las de aquellos de a lo que ha convencido –que no fueron pocos.

En este sentido, imagino a Diego Maradona en una epifanía: Ha descubierto que la alegría que ha dado a millones –a cambio de otros millones- no es más que el circo, como el romano. Una distracción que coopera en el mantenimiento del estado de las cosas, al menos en su país. Ha entendido que la pretendida magia y su fama no llevan a la gente a la real felicidad y que sus goles sólo son anestesia para mucho que los gritan desde una vivienda precaria.

Ha decidido que todo lo que ha hecho nada vale y, cómo Judas, ha decidido inmolarse y, al precio de trocar esa admiración en odio, quemará las naves, hará que un grupo de millonarios en pantalones cortos falle una y otra vez hasta conseguir que las puertas del campeonato mundial se cierren.

Entonces, sólo entonces, mientras el mundo mira a Johannesburgo por televisión, mientras los posters de Maradona arden en la precaria calefacción de las villas; entonces, tras el sacrificio del amor que sentía por el tanta gente, nos miraremos, veremos la realidad y daremos ese primer paso para hacer de estas tierras un lugar mejor.



miércoles, mayo 09, 2007

Bailando con un muerto

Te vi en la television con uno que dice que es tu amigo. Estabas muerto nomás. Como te sugerí.
Pero no te diste cuenta todavia. Ojalá que no pase como con el chiste del dictador Franco en el que nadie se animaba a decirle que estaba muerto.
Yo sugiero que te avisen cuanto antes. No sea cosa que te pudras de sopetón como el Señor Valdemar.

sábado, abril 14, 2007

Un último aporte patriótico

No es que te odie. Tampoco me parecés muy simpático. Pero en el último par de años veo como coqueteas con la muerte y pienso que debieras irte de una buena vez con ella.
Si lo hicieras estarías haciendo tu último gran aporte. Porque así como alguna vez llenaste las arcas de otros y desviaste la mirada del pueblo de lo importante, si te fueras con la parca, todos esos pibes que te miran como si de un héroe se tratase aprenderían algo. Aprenderían que uno no puede salir indemne de todo. Aprenderían que uno no puede beber ríos escoceses enteros o clavar las narices en una salina de coca esperando que eso se lleve la angustia de haberlo tenido todo y ya no ser nada.
Pensalo.

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