martes, noviembre 10, 2009

Alfredo

Mi hija, me preguntó una vez al enterarse de que Freddie Mercury había muerto diez años antes de su nacimiento, cómo era posible que yo aún escuchara sus canciones.
Le dije, entonces, que la gente se muere pero quedan las cosas que estas personas dejan.

El viernes tuve oportunidad, gracias a la cordial invitación de MaxD, de asistir a un rito muy especial: la inauguración de una muestra cuyo propósito era rendir homenaje a Alfredo Yacussi, a través de una selección de su trabajo, principalmente, como escultor.
Al principio observé las piezas, pero al rato comencé a notar como una modesta y amable multitud comenzaba a ocupar el salón destinado a la muestra: amigos, familiares y compañeros del artista parecian, en ese acto de admiración, traer a este lado de las cosas al artista, que dicen se fue hace ya varios años.
No tuve trato con Alfredo y no sé si se apareciese de visita por acá si lo reconocería, pero, si se me permite el atrevimiento, me parece que ese pequeño gentío lo trajo de vuelta por un rato. A un astrónomo, un hombre de ciencia, de razón, le pareció verlo emerger de una de sus obras.
Si no me creen a mí, a lo mejor le pueden creer a él.



viernes, noviembre 06, 2009

Me pregunto (III)

Me pregunto que piensa la gente cuando le hablan de eficiencia.
¿Piensan en las tarjetas perforadas que inventó IBM para que los campos de concentración del nazismo fueran más fáciles de administrar? ¿O tal vez piensan en el Zyklon B?
Ya sé... Piensan en el plan de racionamiento para desnutrir a los ocupantes del Ghetto de Varsovia...
No... No puede ser... Debén estar pensando en la base de Guantánamo, esa, que el premio Nobel de la Paz no cerró porque queda muy bien con el embargo a Cuba.
En una de esas piensan en el muro que el Estado de Israel ha levantado para apartar a los Palestinos...
Preguntas y más preguntas...

con referencia a:

"Un juez que allanó las oficinas del organismo no pudo llevarse una PC. Ahora, su contenido fue enviado en forma anónima. Los documentos confirman que la Ucep actúa contra indigentes durante la noche. Sus principales operativos son mencionados como “grandes hitos”."
- Página/12 :: El país :: Macri ya tiene sus “grandes hitos” en CD (ver en Google Sidewiki)

martes, octubre 27, 2009

Me pregunto (II)

Me pregunto que hubiesen pensado aquellos que votaron a quienes gobiernan actualmente la Ciudad de Buenos Aires si le hubieran dicho que iban a asignar una partida para armar un grupo de choque para hostigar a la gente en situación de calle.

Me pregunto...

con referencia a:

"“Llegaron a la una y cuarto de la madrugada y yo me levanté de la cama por los gritos. Cuando miré por la ventana, vi a los de la UCEP, que le pegaban una piña a Carla, que está embarazada.” Marcelo Angel Varela es el vecino de San Cristóbal que narró a Página/12 una nueva intervención violenta de la Unidad de Control de Espacio Público (UCEP) del gobierno porteño contra un grupo de personas en situación de calle"
- Página/12 :: Sociedad :: Otra denuncia contra la UCEP (ver en Google Sidewiki)



Me pregunto

Me pregunto que piensan ahora los habitantes menos privilegiados de lBuenos Aires que votaron a este gobierno de la ciudad.
Me pregunto qué pensarán cuando vean que le cambian las baldosas a las veredas y le ponen arbolitos a boulevares en las avenidas.
Me pregunto qué pensarán al descubrir que, al mismo tiempo que eso sucede, la escuela de sus hijos se queda sin gas, sin tizas, sin comedor...
Me pregunto.

con referencia a:

"Con el presupuesto para el año que viene, la gestión PRO incrementa en un 167 por ciento los recursos para la educación privada desde la asunción de Macri en la ciudad. Mientras, reducen los fondos para infraestructura, equipamiento, obras y raciones de comida."
- Página/12 :: El país :: La tijera corta educación pública (ver en Google Sidewiki)

martes, octubre 20, 2009

Al fin, justicia

El diario, arenga a García Marquez a escribir acerca del espionaje del que fue objeto por parte de un desaparecido organismo mexicano.
Al hacerlo, deja de lado el revelador descubrimiento: García Marquez, en su momento, no pudo con la culpa.
No pudo con el remordimiento que le causó robarle el realismo mágico al cubano Reinaldo Arenas así que devolvio al suelo cubano el dinero que Arenas debería haber recibido en vida.
A veces, las misiones nobles, como la de estos espías mexicanos que parecen teñidas de oscuridad arrojan algo de luz.
¿no?

con referencia a:

"“El escritor de nacionalidad colombiana informó a Jorge Timossi, director de la agencia de noticias cubana Prensa Latina, que todos los derechos del libro ‘Crónica de una muerte anunciada’ pertenecen al gobierno de Cuba, porque él se los obsequió”"
- Página/12 :: El mundo :: Gabo fue espiado en México (ver en Google Sidewiki)

sábado, octubre 10, 2009

Otro testamento traicionado.

A mediados de los años noventa, en mi segunda carrera universitaria inconclusa, el jefe de la cátedra de Teoría y análisis literario nos pidió que escribieramos en un papel el título de la que considerábamos la mejor novela de todos los tiempos.
Honestamente, no recuerdo que novela mencioné -hoy diría que es Moby Dick, de Melville.
Para el arrogante catedrático sólo una respuesta era posible:
Lolita, de Vladimir Nabokov.

Increíblemente, el corpus de textos de la asignatura no la incluía.
Tal vez no éramos aún dignos.
Gran parte de la asignatura, la dedicamos, sin embargo a otro libro de Nabokov, llamado Pálido Fuego.
Un extraño artefacto que no puede leerse de modo lineal. Un volumen ordenado en dos secciones: Un poema de mil versos y más de un centenar de anotaciones sobre el poema.
Algunos de mis compañeros llegaron a comprar dos ejemplares para ponerlos juntos sobre la mesa.
En ese momento aunque deslumbrado, pensé que Nabokov debió haber estado insano.
Ahora entiendo que lo que hizo fue publicar su novela, intencionalmente, sin terminar de ensamblarla para mostrar, desnuda, la estructura de su método.
Tiempo después leí Lolita pero, aún cuando me gustó, no me resultó tan espectacular como Pálido Fuego.
Hoy, mi mujer me preguntó si había leído la contratapa de Página/12.
Allí me topé con la última voluntad de Nabokov: la destrucción de su último manuscrito.
Parece que no será...

con referencia a: Página/12 :: Contratapa :: Hijo de papá (ver en Google Sidewiki)

jueves, octubre 01, 2009

La encuesta de Ernestina

Es impactante, como en su pelea con el gobierno, el diario de mayor circulación de nuestro pais, al menos en su portal, cada día sacrifica una porción de su verosimilitud.
Hoy, por ejemplo, me topo con un relevamiento de un consultora mexicana, sin nombre y sin el nombre de quien encarga la encuesta.
Una de las últimas oraciones reza:"Por falta de datos, quedaron afuera Venezuela, República Dominicana, Nicaragua y Canadá."
Para luego concluir:"Y por las circunstancias actuales se dejó de lado a Honduras"
Yo creo que esta encuesta la hizo el Indec fuera de horario de oficina y la pulió Guillermo Moreno.
Y, claro, a pedido del "Gran Diario Argentino" Cristina salió última.

con referencia a:

"Y por las circunstancias actuales se dejó de lado a Honduras."
- Cristina, la mandataria con peor imagen en la región (ver en Google Sidewiki)

martes, septiembre 29, 2009

Plegaria.

"El Barba me salvó muchas veces, espero que me salve esta vez también", dijo Maradona, pues se sabe a punto de inmolarse como he explicado anteriormente.

con referencia a:

""El Barba me salvó muchas veces, espero que me salve esta vez también""
- "El Barba me salvó muchas veces, espero que me salve esta vez también" (ver en Google Sidewiki)

sábado, septiembre 26, 2009

Ahora la culpa la vamos a repartir entre varios.

Eso habría dicho Barak Obama a Sarkozy cuando lo convenció de que quedaba mucho mejor meter en el club de los que arman el rumbo del mundo a otros países a los que no les daban pelota.

con referencia a:

"Así, Argentina, Brasil, México, India y China participarán en la toma de decisiones de las medidas económicas mundiales que se adopten. Hasta ahora sólo lo hacían las grandes potencias que conformaban el G-8. La Casa Blanca lo catalogó de "acuerdo histórico"."
- El G-20 reemplaza al G-8 y los países emergentes también tomarán decisiones (ver en Google Sidewiki)

La mitad de la historia

Lo que se omite en este relato, que demoniza sin distingos a todos los empresarios, es que un empresario pyme que a lo mejor tiene diez o veinte empleados a los que les paga sueldos que cada día se parecen más a sus utilidades tampoco tienen poder de negociación en los convenios salariales que se hace a medida de las grandes empresas que controlan las cámaras empresariales sin contemplar la dificil situación de la pequeña y mediana empresa, replicando el hecho de que los líderes sindicales poco representan a los trabajadores en relación de dependencia.

con referencia a: Los trabajadores sufren la desprotección del Estado - Criticadigital.com (ver en Google Sidewiki)

viernes, septiembre 25, 2009

Nueva era.

Esto si que es interesante. Abre una nueva era: La del medio autoreferencial.
Un diario en el que día a día las noticias de interes genreal van cediendo espacio a las noticias que le interesan sólo a los propietarios de los medios.

con referencia a:

"Duro documento de ADEPA por la ley de medios K: "Se perfilan rasgos crecientes de autoritarismo"La Asociación de Entidades Periodísticas expresaron preocupación por "el sensible deterioro de la libertad de prensa" en un texto con las conclusiones de su asamblea anual en Salta. También fustigó "la campaña de hostigamiento que viene sufriendo Clarín"."
- Duro documento de ADEPA por la ley de medios K: "Se perfilan rasgos crecientes de autoritarismo" (ver en Google Sidewiki)

jueves, septiembre 10, 2009

Diego Armando Judas

El Diego y la pelota en una sociedad maravillosa

La historia, muchas veces no hace justicia con los gestos de los hombres. El ejemplo paradigmático es la figura de Judas, quien ha jugado un lugar fundamental en la génesis de una de las religiones mas conocidas de la humanidad.

Mientras todo el resto de los apóstoles estaba dispuesto a sacrificar la vida por Jesús, sólo Judas fue capaz de pagar con su alma y el desprecio de generaciones venideras el precio del movimiento necesario para convertir a su líder en un mártir que captura en carne propia las culpas de toda la humanidad o, al menos las de aquellos de a lo que ha convencido –que no fueron pocos.

En este sentido, imagino a Diego Maradona en una epifanía: Ha descubierto que la alegría que ha dado a millones –a cambio de otros millones- no es más que el circo, como el romano. Una distracción que coopera en el mantenimiento del estado de las cosas, al menos en su país. Ha entendido que la pretendida magia y su fama no llevan a la gente a la real felicidad y que sus goles sólo son anestesia para mucho que los gritan desde una vivienda precaria.

Ha decidido que todo lo que ha hecho nada vale y, cómo Judas, ha decidido inmolarse y, al precio de trocar esa admiración en odio, quemará las naves, hará que un grupo de millonarios en pantalones cortos falle una y otra vez hasta conseguir que las puertas del campeonato mundial se cierren.

Entonces, sólo entonces, mientras el mundo mira a Johannesburgo por televisión, mientras los posters de Maradona arden en la precaria calefacción de las villas; entonces, tras el sacrificio del amor que sentía por el tanta gente, nos miraremos, veremos la realidad y daremos ese primer paso para hacer de estas tierras un lugar mejor.



domingo, septiembre 06, 2009

La paradoja del embalaje de la mudanza.

Preludio de la mudanza, el empaquetado o embalado de las pertenencias, provoca la peculiar circunstancia de hallar cosas que no el sujeto no buscaba en modo alguno.
Así aparecen esos libros que uno preferiría donar, hasta que la discusión concluye en el reconocimiento de la propiedad ajena de los mismos y en la imposibilidad de mudarlos a la venta benéfica del Ejercito de Salvación.
En esta línea descubrimos discos compactos, videocassetes e incluso polaroids que nos veremos obligados a retornar a una constelación de amigos, familiares y profesionales de la salud mental a quienes habíamos jurado por la memoria y paz celestial de nuestros muertos que dichos objetos no se encontraban en nuestro poder.
Finalmente, advertimos que nuestras pertenencias no son tantas y que el flete bien podrían pagarlo esos ingenuos que inundaron con sus préstamos nuestra vivienda, creando la ilusión de que nos estaba quedando pequeña. Ilusión que ha provocado la mudanza.
Correo enviado desde una BlackBerry® de Nextel

domingo, agosto 23, 2009

Travesura

Hace un par de meses tuve la dicha de volver a encontrarme con varios de mis viejos compañeros de la escuela.

Uno de ellos, en particular, fue un querido amigo –no quiero usar la  palabra mejor que parece un adjetivo para calificar una marca de jabón en polvo o líquido-  que recorrió conmigo, supongo, entre el jardín de infantes, la escuela, y algunos momentos ya separados en diferentes colegios secundarios; una década, más o menos.

Luego de unos cuantos años sin vernos, la bolsa de relatos de cada uno estaba repleta de cosas que, aún no hemos tenido tiempo para intercambiar, pero algunas historias aparecieron.

Me llamó mucho la atención el relato de un pequeño placer que compartía con su esposa:

Visitar departamentos ofrecidos en alquiler para luego volver a renovar contrato con su locador habitual. Acto que, sin dudas, convertía ese recorrido en un mero paseo.

Tal vez mi amigo y su mujer, lo que hacen es recorrer como en un círculo la figura de la felicidad de Kundera, recreando una y otra vez las ilusiones del primer hogar conyugal.

No lo sé a ciencia cierta, pero, ayer, me descubrí en un gesto similar que trajo a la superficie esa narración.

En unos días comenzaré la transacción para vender mi casa y comprar una nueva. En la esperanza de que nos hará la vida mejor desembolsaremos nuestros ahorros y emprenderemos un viaje épico hacia el otro lado de la avenida –los grandes recorridos no son lo mío.

Sin embargo. Aunque nuestro nuevo hogar está elegido, ayer toqué un timbre siguiendo las instrucciones de un aviso. Un aviso que ya no era para mí. Y así me descubrí repitiendo los pasos de alguien que tan cercano primero y lejos después, ha vuelto a estar ahí.

Te imagino. Nos imagino en la extraña travesura de dos niños con bigote que, sin intención real alguna de comprar o alquilar, recorren la tarde del sábado mansiones en venta, lujosos pisos en alquiler y casas a refaccionar con un gesto en el rostro que esconde nuestra última intención.

Y así luego de jugar a los atildados inversores inmobiliarios, nos iríamos a pedirle a tu mujer o a la mía, una merienda de leche con chocolate aunque… ¿Quién sabe? Tal vez nos manden a tomar café al bar de la esquina.

lunes, agosto 17, 2009

El circo y la tasa de retorno

Personalmente pienso que el el deporte como espectáculo está mucho mas cerca del circo romano de lo que las sociedades modernas quieren admitir.

El fútbol, por ejemplo, en estas latitudes representa, para mucho una oportunidad, tal vez única, de asir la sensación de triunfo en un mundo que niega sistemáticamente posibilidades a las mayorías.

No es de extrañarse, entonces que un gobierno piense que debe intervenir en la construcción de ese placebo dominical.

Así entonces, nos encontramos al borde del reconocimiento por parte del estado:” No puedo garantizar tu salud, no puedo garantizar tu educación ni tu seguridad. Pero puedo adormecerte”

El problema es que la solución del boticario a las angustias de la gente tiene un costo, un capital que precisa invertirse para que ese balón ruede. ¿De dónde va a salir ese capital?

Parece que va a salir de los impuestos que recauda el estado nacional. Un estado manejado por un gobierno qué dice estar interesado en la redistribución de la riqueza y que, a pesar de ello, cae en la lógica de la renta.

Así como el pequeño chacarero deja de sembrar para que un trust de agro empresarios le digan el valor del arrendamiento de sus tierras; así este gobierno cae en la tentación de tomar cientos de millones para invertirlos en la promesa de miles de millones del negocio del circo.

La pregunta es: ¿Cuánto tiempo se puede postergar la ejecución del gasto que ese dinero iba a concretar? Es evidente que, aún haciendo un gran negocio en los números, el capital lo pondrán lo tributos y el tiempo, ese elemento que produce el interés, lo pondrán aquellos que no recibirán ese gasto social.

Y el tiempo no vuelve. Y si no vuelve, no podemos devolvérselo al que lo ha dado, aún sin saberlo.

lunes, agosto 10, 2009

Extraño hallazgo

Como comenté en mi última emisión, repentinamente, a uno de mis dependientes se le soltó la cadena y renunció por vía telefónica, para luego, cuando íbamos a debatir el asunto, enviarme un bonito telegrama colacionado.
Lo complejo del asunto es que, en el lustro y monedas que estuvo en su escritorio recibió una cantidad importante de delegaciones de mi parte, incluyendo tareas que no entiendo del todo, pues ahí estaba este tipo haciéndolas por mí.
Así que me encuentro estudiando sus papeles y archivos informáticos de trabajo buscando entenderlo, como si de su testamento se tratase.
De momento los hallazgos más relevantes en el corpus de papeles y objetos, incluyen la factura impaga de la electricidad -trabajo en una industria- y un monton de anotaciones manuscritas que me recuerdan a los cuadernos del personaje de Kevin Spacey en Seven.
Pero el más importante de todos los hallazgos es un bonito juego de dominó, ideal para las tardes de sol de un jubilado.
Mientras pienso con quien voy a jugar, sigo buscando, como entre las posesiones de un muerto: ¿Qué más podré encontrar?




jueves, agosto 06, 2009

Garantizando un feliz cumpleaños

Ayer atravesé una serie de sucesos particulares:

Tratándose de mi último día del año, no esperaba grandes sobresaltos pero, incluso en los fines de año particulares, esos que no tienen fuegos de artificio pueden suceder cosas que marquen el hito con cierta espectacularidad de medio pelo. Aunque tal vez, sea yo, quien no puede poner en dimensión los sucesos.

La jornada comenzó con la renuncia virtual telefónica de uno de mis empleados: en particular en el que más cosas delegaba.

Así que mi cotidianeidad se alteró y comencé a pensar en como sobrellevar el paso hacia atrás en mi pequeña organización.

Luego de varias horas con cierta cuota de extravío, salí de la oficina para encontrarme con mi compañera y el martillero al que le encomendamos la venta de nuestra casa: El muchacho se había ofrecido para asistirnos en la negociación con su colega a cargo del inmueble que nos interesa.

Hicimos una oferta y nos dirigimos a la oficina de este último para formalizar un pequeño instrumento de reserva.

Una vez allí, los profesionales del mercado inmobiliario, comenzaron a debatir la redacción del documento y, contra todo pronóstico, no se pudieron poner de acuerdo en el demoníaco texto y poco faltó para que se comenzaran a insultar.

Fue así que regresamos a nuestro hogar sin poder avanzar en la operación y, en la certeza de  que la próxima vez negociaríamos sin asistencia.

En el camino de regreso, el termómetro del motor del bólido comenzó a acusar algunos grados en exceso lo que  concluyó la la jornada con probabilidad de mecánico en la mañana.

Supongo, que por contraste, al menos, hoy debería ser un buen día.

jueves, julio 09, 2009

La pérdida del significante y el encuentro del sujeto (II)

Hace unos dos meses, te fuiste del hogar conyugal. Somos amigos desde, como vos decís, “cuando las chicas nos escupían”.

Por alguna de esas razones misteriosas, he hablado, más del asunto con la que era tu compañera. Supongo que el balance inusual de palabras es una marca del cambio que se está operando en ambos. Uno es, un poco, lo que dice.

Todos los cambios tienen un lado de pérdida.

Anoche soñé con tu funeral. Había una multitud de personas a las que no conocía pero parecía que te querían.

Todos conversaban animadamente y sobrellevaban la situación, con ese intento torcido de sonrisa, que uno intenta para no llorar.

Caminé entre esos desconocidos sin poder dirigirle la palabra a nadie hasta que me derrumbé y comencé a llorar.

No pude soportarlo y me desperté.

jueves, junio 25, 2009

El infierno y el tiempo como mercancía

Napoleón decía que si tenía que elegir entre el tiempo y el espacio, optaba por el primero, pues el segundo siempre puede recuperarse.

Ya en esa época cercana a la revolución francesa, el tiempo afianzaba en occidente su valor como mercancía intangible.

“El tiempo es oro”, solemos decir por estas longitudes, dejando de lado la concepción de otras culturas que, consideran que ese valor áureo se encuentra en las personas y no en lo que media entre dos eventos de manera inasible.

Convencidos del valor intrínseco del tiempo y, habiendo impreso, más o menos en la época en que Napoleón se debatía frente al dilema, los primeros papeles moneda, creamos, más tarde, el concepto del interés.

El interés es una cosa muy extraña aunque convivimos con él desde hace un buen rato y consiste en la diferencia al respecto de la posesión de dinero en función del tiempo: No es lo mismo tener un peso mañana, que tenerlo hoy.

Basados en esta idea, que, llamativamente, no se le menciona a ningún niño en la escuela, hicimos los bancos y el sistema financiero. Convertimos el dinero en un artículo de consumo en sí mismo. Un bien que, recursivamente, se puede adquirir con más dinero.

Recientemente, esos bancos, a sabiendas del valor que otorgamos al tiempo en sí, crearon servicios que lo ofrecen como mercancía: débitos automáticos, máquinas que entregan efectivo durante todo el día y otros…

Hay uno de esos servicios que es es fascinante, pues plantea tan llamativamente la transferencia del tiempo como mercancía que, si uno se detiene un minuto, puede pensarlo, incluso como un ejemplo más de la distribución inequitativa de los recursos en una sociedad.

Los servicios de pagos entre empresas, los llamados “servicios de pago a proveedores”, venden a las grandes empresas, cantidades de tiempo.

Tiempo que no tendrán que usar para atender a quienes les proveen de bienes y servicios en el desagradable momento de compensar esas prestaciones.

Lo llamativo es que los grandes bancos, no sólo venden el tiempo de sus propios dependientes. Venden también el tiempo de hordas de cadetes y motociclistas que deben aguardar en el hastío que parece propio de una de las encarnaciones del infierno.

Ese infierno en el que, al final del camino se revela un íncubo o súcubo que pondrá a prueba al héroe, juzgando sus habilidades burocráticas antes de entregarle o negarle, lo que, suponemos, es el valor. En ese juicio de valor, en el que siente que su alma es ponderada, no advierte que ha sido expropiada una porción de su existencia. Una porción que no volverá.

No en vano, los bancos utilizan sus subsuelos para brindar esos servicios. Tal vez, incluso, esos demonios no son sus empleados, quizás son almas condenadas al triste destino de revisar recibos hasta el fin de los tiempos. Si acaso este escurridizo bien es finito.

miércoles, junio 17, 2009

La muerte de otro

La muerte siempre me hace pensar en este poema de Reinaldo Arenas:

 

No es el muerto quien provoca el estupor,
es la sorpresa de ver como olvidamos
su propia muerte, nuestro gran dolor.
Queda el muerto, nosotros nos marchamos.

No es el muerto, no, quien se retira.
Somos nosotros que vamos discutiendo,
sobre el cadáver que mudo nos mira,
la posibilidad de seguir sobrevivivendo.

Cuando en la memoria al muerto divisamos
(juegos del tiempo, macabro escanciador)
no es pues al muerto a quien estamos viendo:

Somos nosotros que tétricos quedamos
al ver cómo miramos sin horror
al que en el gran horror se va pudriendo

(La Habana, 1970) de “La voluntad de vivir manifestándose”

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